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Escaneado 3D e impresión 3D – La forma de entrar y salir del mundo digital

El diseño asistido por ordenador (CAD) consiste en utilizar ordenadores para ayudar a crear, modificar, analizar u optimizar diseños. Los programas de CAD permiten a los diseñadores e ingenieros modelar formas, ya sean básicas, complejas o una mezcla de ambas, además de añadir características para, finalmente, producir objetos. El proceso de CAD, sin embargo, es un procedimiento digital cerrado, lo que significa que todas las funciones se realizan digitalmente dentro del ordenador.

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Así, surgen algunas preguntas: ¿Cómo podemos hacer la transición entre nuestro entorno físico y el mundo digital? En primer lugar, ¿cómo accedemos a este proceso, sabiendo que, por supuesto, no podemos introducir un objeto en un ordenador? Y, después, ¿cómo salimos de este proceso y obtenemos un objeto físico a partir de un modelo de CAD? Además, ¿cómo hacemos esto en ciclos iterativos, sabiendo que un diseño suele requerir múltiples iteraciones?

Un objeto se puede diseñar directamente con un software de CAD o se le puede dar forma físicamente usando arcilla u otros materiales. Sin embargo, hace falta un puente entre lo real y lo digital para pasar de un modelo de CAD a una pieza física. Este puente es posible gracias al escaneado en 3D, que es la forma de acceder, y la impresión en 3D (también llamada fabricación aditiva), que es la forma de salir del proceso de CAD. Así, el ecosistema del diseño de productos consiste, en líneas generales, en un escáner 3D, una impresora 3D y un software de CAD. Estos distintos pasos (escaneado en 3D, procesamiento de datos en 3D, impresión en 3D e iteraciones en la pieza impresa en 3D que se puede volver a escanear) se realizan en bucle hasta obtener el diseño final.

El escaneado en 3D facilita el diseño de objetos con formas orgánicas y una firma específica que no se puede modelar fácilmente.

El escaneado en 3D facilita el diseño de objetos con formas orgánicas y una firma específica que no se puede modelar fácilmente. La fabricación aditiva facilita la mecanización de piezas que antes resultaban imposibles de producir. La contribución del escaneado en 3D y la fabricación aditiva al proceso de diseño permite ahorrar tiempo y dinero. De hecho, el número de iteraciones para obtener el producto final con las dimensiones adecuadas se reduce dramáticamente y se minimizan los costes asociados con la elaboración de prototipos.

Así, el escaneado en 3D y la fabricación aditiva son la forma de entrar y salir del mundo digital. Los pasos de producción posteriores pueden exportarse, documentarse, modificarse, confirmarse y volverse a importar a CAD. Eso asegura una máxima calidad y eficiencia de todo el proceso de diseño de productos.

Artículo escrito por Creaform

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